La previa de Montreal

Bridgestone deberá poner a prueba en el circuito semiurbano de la isla de Notre Dame a sus compuestos blando y súper blando de neumático, en la séptima prueba del Campeonato del Mundo de Fórmula Uno.
El Circuito Gilles Villeneuve de Montreal rara vez suele utilizarse para otras competencias que tengan lugar durante el año, por lo tanto, la pista ofrece unos niveles de adherencia muy bajos, por lo menos en el inicio de los entrenamientos. Luego, a medida que el asfalto se limpia y hay más goma, los niveles de agarre aumentan y los tiempos comienzan a ser más rápidos.
En sus 4,36 km, el circuito ofrece una larga recta, secciones muy rápidas y numerosas y fuertes frenadas. Otro dato a tener en cuenta, es que más allá de lo que predigan los pronósticos meteorológicos, los neumáticos experimentarán temperaturas muy altas, debido a la combinación de las fuertes frenadas y la alta exigencia de tracción para poder salir de las numerosas curvas lentas del circuito
